26 de Octubre de 2006
Starbucks se opone a que Etiopía
registre los nombres de sus propias variedades de café,
lo que significaría un ingreso extra estimado de 88 millones
de dólares anuales para sus agricultores
Oxfam Internacional exhorta a la compañía
a revisar su estrategia y a firmar un acuerdo de licencia con el
país
africano.
El gigante del café mundial Starbucks se ha opuesto al
plan de Etiopía, que consiste en un mayor control sobre
el comercio de su café, que le aseguraría mayores
ingresos para millones de agricultores que viven en la pobreza,
ha revelado hoy Oxfam Internacional.
El año pasado, el gobierno etíope presentó en
Estados Unidos solicitudes para registrar las marcas de sus nombres
de café más famosos, Sidamo, Harar y Yirgacheffe.
Asegurar los derechos sobre estos nombres permitiría a Etiopía
captar más ingresos del comercio mediante el control de
su uso en el mercado y, por tanto, permitir a sus agricultores
acceder a una mayor parte de los beneficios de la venta de sus
productos, con lo cual la industria del café de Etiopía
y sus agricultores podrían ganar alrededor de 88 millones
de dólares extra cada año.
Starbucks, una compañía valorada en 6.000 millones
de dólares, elevó una protesta para que la solicitud
del país africano no fuera aceptada por la Patent and Trademark
Office (USPTO) de Estados Unidos. Este organismo rechazó la
petición de Etiopía para registrar los nombres de
Sidamo y Harar, creando serios obstáculos al proyecto.
“El comportamiento de Starbucks es intolerable. La compañía
debería cambiar sus tácticas y ser un ejemplo para
otros apoyando el plan de Etiopía para ayudar a millones
de agricultores que luchan por conseguir un mayor porcentaje de
los beneficios”, afirma Seth Petchers, responsable de la
campaña Comercio con Justicia para Café de Oxfam
Internacional.
“La titularidad de la propiedad intelectual constituye una
gran porción del valor total del comercio mundial hoy en
día, pero los países ricos y las empresas acaparan
la mayor parte de este beneficio. Etiopía, la cuna del café y
uno de los países más pobres del mundo, está intentando
hacer valer sus derechos y obtener un mayor valor por su producto,
lo que debería ser respaldado y no entorpecido”, dijo
Ron Layton, director general de Light Years IP, organización
dedicada a la propiedad intelectual basada en Washington y que
está asesorando al gobierno de Etiopía.
“Se debería permitir que los agricultores
de Etiopía consigan un mayor porcentaje del valor de nuestro
café en el mercado internacional”, afirma Fitsum Hailu,
de la embajada etíope en Washington. “Este proyecto
es innovador y una oportunidad única para que nuestros productores
tengan un mayor peso en el comercio internacional”.
Si Etiopía logra registrar las marcas de sus cafés,
los agricultores podrían ganar más por vender sus
productos bajo estas marcas, lo que representaría una diferencia
abismal en la vida de algunas de las personas más pobres
del planeta. Por el contrario, unos pocos céntimos extras
por libra difícilmente harían una diferencia en las
ganancias de Starbucks, que superaron los 3.700 millones de dólares
el año pasado.
“Los establecimientos comerciales pueden vender los cafés
Sidamo y Harar por unos 26 dólares la libra debido al estatus
especial de estos granos”, según Tedesse Meskela,
responsable de la Unión de Cooperativas de Agricultores
del Café Oromia en Etiopía. “Sin embargo, los
productores etíopes solo ganan entre 60 céntimos
y 1,10 dólares por su cosecha, apenas lo suficiente para
cubrir el costo de producción. Creo que la mayoría
de la gente verá esto como una injusticia”, dice Meskela.
Starbucks intervino en la decisión de la USPTO pidiendo
a la Asociación Nacional del Café de Estados Unidos
(NCA, por sus siglas en inglés, National Coffee Association
of USA, Inc), de la que es uno de sus miembros más destacados,
que se opusiese a la aprobación de las marcas.
En un encuentro que tuvo lugar el pasado
mes de julio en la embajada de Etiopía en Washington, representantes y asesores de la
embajada se reunieron con el presidente de la NCA para discutir
sobre una carta de protesta emitida por esta organización
en contra de la solicitud de Etiopía de registrar las marcas.
El país africano había presentado su solicitud cerca
de un año antes. Según los representantes etíopes,
cuando le preguntaron porqué después de un año
sin hacer nada la NCA había decidido actuar, el presidente
de ese organismo respondió que Starbucks acababa de presentarlo
para ser considerado por la NCA.
Etiopía persiste en registrar sus marcas en los Estados
Unidos. Al mismo tiempo, le pide a Starbucks y a otras compañías
que firmen acuerdos de licencia voluntarios que reconozcan la
propiedad de este país sobre los tres nombres de café,
independientemente de que se hayan convertido en marcas registradas.
Los acuerdos de licencia voluntarios permitirán a Etiopía
ampliar su poder en la comercialización de este producto
y el ingreso extra de unos 88 millones de dólares por
año para el sector cafetero, que incluye a millones de
agricultores pobres.
El gobierno de Etiopía entregó a Starbucks un acuerdo
para ser firmado el pasado septiembre, en el que se reconocía
el derecho del país a los nombres de Sidamo, Harar y Yirgacheffe
y se señalaba que los beneficios adicionales que se generasen
serían destinados a pequeños productores de café que
en la actualidad viven al límite de la subsistencia. Sin
embargo, Starbucks aún no ha respondido afirmativamente.
Oxfam Internacional pide a Starbucks que
muestre liderazgo frente a otras compañías de café y que inmediatamente
reconozca el derecho de Etiopía en este caso, mediante la
firma del acuerdo de licencia.
“Starbucks trabaja vigorosamente para proteger y promover
su nombre y su marca en todo el mundo. Entonces, ¿cómo
justifica el negar a Etiopía el derecho a hacer lo mismo?,
se pregunta Seth Petchers.
Contactos
Para más información o para
acordar entrevistas con Paloma Escudero, Tadesse Meskela, Ron Layton
o Fitsum Hailu, por
favor contacten con Marisa Kohan (mkohan@intermonoxfam.org) 91
204 67 20/44 o 699 984 800
Nota para editores:
El plan para registrar como marcas las denominaciones específicas
de los nombres de café está siendo realizado y promovido
por la Oficina de Propiedad Intelectual de Etiopía (Ethiopian
Intellectual Property Office –EIPO) y llevado a cabo con
una subvención del Departamento de Desarrollo Internacional
del Reino Unido.
En el marco del mismo proyecto, las
denominaciones Harar, Yirgacheffe y Sidamo están siendo registradas como marca en otros
países consumidores de café como Canadá,
Japón y la Unión Europea.
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